Diario de diálisis

Crónicas, reflexiones y sentimientos de un paciente que comenzó un tratamiento de diálisis

LA SAGA DEL TRASPLANTE, II

Posted by Alejandro Marticorena en Miércoles, 10 diciembre, 2008

Habíamos quedado en que si quería trasplantarme en el Hospital Alemán debía pagar 14.000 pesos (casi 5.000 dólares) de mi bolsillo porque mi obra social, ASE, Acción Social de Empresarios, argumentaba estar obligada a cubrirme sólo el presupuesto más barato de los tres que me pedían, entre los que, obligatoriamente, debía estar el de un hospital público. Artimaña, como queda claro, orientada sólo a reducir sus gastos, mantener ciertos ratios de rentabilidad y pensar más con lógica empresaria que con criterio médico y en función de sus afiliados, cuyas cuotas la financian.

El poder de la ley

Muchas veces he hablado pestes de mis padres. Quienes mejor me conocen saben las cuitas que tengo con ellos (más con mi padre que con mi madre) y los reclamos que les he hecho por lo que considero faltas de su parte. Pero, como suele pasar, la verdad es mucho más compleja. Me han dado mucho, de todas formas, y quizás los hijos siempre, siempre, sintamos que los padres nunca nos dan todo lo que necesitamos de ellos. Sin embargo, debo decir que cuando se enteraron de este problema los dos se ofrecieron, cada cual a su turno, a pagarme esa diferencia que los muchachos de ASE argumentaban no estar obligados a cubrir.

Reconozco que estuve a centímetros de aceptar sus ofertas. Pero algo dentro de mí se rebeló un día, quizás como consecuencia de algo que me viene más (mucho más) de mi madre que de mi padre: pelear por la justicia. Me dije “no puede ser que te entregues así sin pelear, deberías sentir vergüenza de vos mismo. ¿Qué le vas a contar a tu hijo cuando te pregunte por qué no averiguaste si hay algún instrumento legal que te ampare?

Casualidad o causalidad, pocos días después de eso, un mediodía, almorzaba con un amigo y compañero de trabajo y por él me enteré de la existencia de una abogada especializada en lidiar con las obras sociales y sus “cuervos” (abogados, en la jerga judicial argentina). Al enterarse de mi problema, y sin perder un segundo, este amigo (Horacio Magnacco) llamó a su padre con su teléfono móvil y le preguntó los datos de “la abogada de la vieja“. “La vieja” era su propia madre, quien un par de años atrás había tenido un cáncer de mama y su obra social había intentado eludir ciertas coberturas: bueno, esta abogada había entrado en escena y de pronto la obra social había aceptado pagar todo lo que correspondía.

Días después estaba en el estudio de la abogada María Inés Bianco, a quien planteé mi problema. “Pavadas, tienen que cubrirte el trasplante donde vos les indiques, ya que te ampara la Ley 24.193“. Me redactó el texto de una carta. Una carta común, ojo: no una carta documento, que tiene validez legal. Una carta como cualquiera, con un texto escueto y sencillo, donde solicitaba cobertura para operación de trasplante renal con donante cadavérico en el Hospital Alemán por ser un establecimiento autorizado por el INCUCAI y amparándome en los términos de lo dispuesto por la Ley Nacional de marras.

Llevé la esquela (qué vocabulario, eh) a la sede de ASE. Días después me respondieron ellos con una carta documento. Confieso que un poco me asusté cuando la ví. Recibir una carta documento contiene todo eso que se relaciona con la sensación de demandas, abogados, trámites… problemas. Tomé aire antes de abrirla. En el texto me decían simplemente que no podían ofrecerme cobertura en el Hospital Alemán porque ese establecimiento no era prestador de esa obra social, pero me ofrecían como alternativas el Hospital Cosme Argerich, (aquel donde de cualquier modo hubiera tenido cobertura) el instituto Nephrology y el Hospital Italiano.

Al principio sentí una mezcla de angustia e indignación. Pero luego adopté, sin saber bien por qué pero con cierto placer, una actitud de calma oriental. Pensé, simplemente, “tengo una abogada, ella sabrá cómo seguir ya que siguen negándome el Hospital Alemán“.

Volví a ver a la doctora Bianco. Al ver la respuesta de ASE me dijo que teníamos dos opciones: seguir peleando para que me otorgaran la cobertura para el Hospital Alemán, porque de cualquier forma era mi derecho, o bien optar por alguno de los tres centros que me ofrecían. Y me dio su opinión sincera: me dijo “mirá, te están ofreciendo dos centros privados de excelencia. Y uno es nada menos que el Hospital Italiano. Si querés de todas formas el Alemán vamos a tener que presentar un recurso de amparo, y es un trámite porque lo vamos a ganar 90 por ciento seguro. Pero ahí vas a perder más tiempo, hasta que se resuelva puede llevar varios meses. Es tu decisión, pero yo te digo sinceramente que en tu lugar aceptaría el Italiano: tiene un prestigio intachable. No te digo Nephrology porque he recibido algunos malos comentarios de algunos de mis clientes, pero del Italiano  es una garantía“.

No necesité pensarlo mucho. No quería perder más tiempo, faltaba poco para que se cumplieran dos años en diálisis y yo no estaba aún en lista de espera. Le respondí inmediatamente. “Ok, agarro el Italiano“. Sonrió y me miró con dulzura. Me dijo casi las mismas palabras que varias veces me dijo Manuel Canalis, el Coordinador del Centro de diálisis al que voy: “tenés que trasplantarte, dejate de hinchar, vos sos joven y estás bien“.

Me quedé conversando un rato con ella, mientras caía la noche tras la ventana de su estudio, en pleno centro de Buenos Aires. La doctora Bianco es un personaje. Eran casi las 20:00, y ella seguía allí, en su despacho, al que había llegado temprano, como todos los días. Dedica todo el tiempo que sea necesario a cada uno de los que van a verla. Tiene un escritorio tapizado por carpetas y papeles, donde difícilmente parece encontrar lo que busca, y una computadora encendida con la bandeja de entrada de su correo electrónico al que (calculo) deben entrar dos mensajes por minuto. Y el celular, que sonó varias veces pero la mitad de ellas era su mamá, quien parecía muy interesada en saber a qué hora estaría de vuelta.

Tiene la mirada dulce e intensa, propia de una persona sensible y pasional. Y apasionada por lo que hace: “sin pasión por mi profesión no podría hacer todo lo que hago“, me dijo. Entre otras cosas, me comentó que (hasta ese momento) ya había abierto algo así como cinco centros de asistencia legal comunitaria, donde se ofrecen servicios jurídicos gratuitos.

Me despedí de ella agradeciéndole mucho por sus servicios, por los que –pequeño detalle– no me cobró un peso. “Mandame una caja de bombones cuando te trasplantes“, me dijo cuando nos despedíamos, lo que debimos hacer sólo porque esa noche ella tenía entradas para ir a ver al músico Pat Metheny, que había venido al país. De lo contrario calculo que la charla se hubiera extendido por un buen rato más.

No volví a tener contacto con ella, y creo que hice mal. Quizás le mande un mail avisándole que escribí este post. Es una persona que apenas conozco, pero tuvo un rol determinante en mi vida y es alguien a quien estaré agradecido para siempre. Recuerdo lo que me dijo en la puerta: “trasplantate, dale. Te va a cambiar la vida“.

Cuando eso suceda, compraré bombones para ella. Promesa.

(Continuará)

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8 comentarios to “LA SAGA DEL TRASPLANTE, II”

  1. luz said

    Hola,tengo 32 años, también me dialiso desde marzo de 2007, recién entré a la lista de transplante en Chile (el promedio de espera es 3 años), te quería preguntar si sabes algo del tema de las investigaciones y experimentos con células madres, que creo y confío que será un tratamiento efectivo para un futuro cercano.

  2. betoreyna said

    No hay que darse por vencido con las obras sociales y las prepagas.

    En mi caso tengo el IOSPER, hace algunos años atrás cubría en forma gratuita los estudios pretrasplantes y trasplantes. Pero el IOSPER se fue “difuminando” en sus prestaciones y comenzó a abarcar mucho más de lo que debía. No por decisión del IOSPER, sino por decisiones poco fortuita de los gobiernos de turno, que decidieron abrir la obra social a gente casi sin que aportaran.

    No tengo nada contra ellos, pero la distribución de aportes debe ser justa. Ahora por ejemplo, están por ingresar los estudiantes de la ¡UADER! (UADER: Universidad Autónoma de Entre Rios).
    Muchos de ellos seguro ya tienen cobertura de otro tipo… Pero bueno esa no es la idea de este comentario.

    Hace unos tres años comenzamos a hacernos los estudios con mi hermana, que quería darme el riñón. El primer estudio que nos hicieron fue el de histocompatibilidad.
    El resultado de ese estudio fue que la histocompatibilidad era positiva. No, no significa buenas noticias, en ese caso “positivo” significaba que compartiamos antígenos y que NO ERA COMPATIBLE conmigo. Por lo que se descartó que ella siga haciéndose los estudios.
    Algo raro que sucedió (yo ya me habia hecho 2 estudios pretrasplantes, en 1985 en el Sanatorio Güemes de Capital Federal, y en 1987 en la Clínica de Trasplantes de Santa Fé) es que me hicieron firmar un crédito asistencial.
    Al poco tiempo me vino una liquidación de mi obra social de $1.800 para cubrir el COSEGURO (es decir el 30% de la práctica) de los estudios pre-trasplantes de mi hermana y mio.
    Comenzando a averiguar, si yo hubiera “pagado” de mi bolsillo en esa época el estudio de histocompatibilidad y en forma “privada” me hubiera costado $180.
    Hay dos cosas por ver en estas cuestión: La primera es que no me correspondía pagar, pero ya estaba liquidado y si bien presenté una nota, finalmente me rechazaron (como era de esperar) la devolución del dinero. La otra cuestión es que debemos pagar todo un módulo de una batería de trasplantes que, en este caso, no se hicieron.
    Por lo tanto hubo una “tragada” de dinero por ahi, veo yo.
    ¿No sería más fácil primero autorizar los estudios de histocompatibilidad y luego – si eston dan negativos – el resto de los estudios?
    Una idea tan simple y que no hay que pensar mucho para ver que las cosas no se están haciendo bien.
    Pero claro, Hay un 50% de posibilidad de que tengamos alguna posibilidad de tener compatibilidad con nuestros hermanos, por lo que el otro 50% resulta un negocio brillante para las prestadoras.
    Bueno, finalmente me trasplanté y salió mal el trasplante, pero ahora tuve que volver a hacerme los análisis para entrar en lista de espera.
    Esta vez fui previsor y si bien en la obra social llegaron incluso a no querer aceptarme la nota que solicitaba la exención de pago de coseguro, y tuve que amenzar que iba a venir con un escribano e iniciar por un lado una acción legal por no aceptar la nota y por otro un sumario administrativo por la negación de aceptar la misma, luego de que dije todo esto me la aceptaron sin titubear.
    Estuvo dando vueltas unos meses en el IOSPER y finalmente me dieron el OK.
    Ahora me estoy haciendo los exámenes en forma gratuita, como corresponde y como dice la Ley.
    En caso de haber obtenido una respuesta negativa hubiera optado por iniciar una acción judicial, que se inicia creo por un amparo judicial.
    Pero hay que pelearla, hay una LEY que nos ampara (24.193) y cualquier cosa consultemos a algún abogado al respecto, o al menos que nos oriente.
    Por ese motivo mucha gente en mi provincia no se hace los análisis pretrasplante, y por ese motivo no entra en lista de espera y por lo tanto no se trasplanta. Por lo que le produce un “ahorro” a la obra social, que tiene varios directores, un montón de asesores, que por lo visto no lo han asesorado muy bien.
    Otra cosa que me olvidaba es que el IOSPER cobra sí o sí en caso de trasplante relacionado vivo el 30% del costo del trasplante. Al respecto ya hay fallos con sentencia firme de casos similares que el IOSPER debe abonar el 100% de la prestación.
    Agradezco también desde esta líneas a la gente del INADI que se comunicaron conmigo un día domingo a las 4 de la tarde, para contestarme un mail en forma personal, que les había enviado comentándole lo que la obra social hacía con los afiliados que debían realizarse estudios pretrasplantes, en lo que ellos además lo consideran una seria discriminación.

  3. raul said

    Ale: ¡aca estoy!, como siempre poniendo una oreja ó un café. Fuerza y adelante. UN gran abrazo : el negro

  4. Rosaly said

    Me gustó tu decisión.
    A vezes aunque seamos idealistas, no tenemos tiempo, ni dinero y ni paciencia…jijijijiji
    Besitos

  5. luis said

    Hola Alejandro.
    Siempre visito el blog, desde que ingrese a Hemodiálisis, a pesar de estar trasplantado, queda una sensibilidad especial y cercanía con quienes padecen esta enfermedad. No olvido que el trasplante, es sólo un tratamiento para IRCT.
    Quiero comentarte algunas cosas, no precisamente sobre los seguros de salud que tienen en la Argentina, no tengo ni idea. Te cuento de mi caso particular.
    En mi país, la Insuficiencia Crónica Renal Terminal (IRCT) es una patología AUGE-GES, es decir que cuenta con Garantías Explícitas de Salud y garantías de protección financiera (enfermedad catastrófica). El seguro de salud al que uno se puede afiliar puede ser el público, FONASA (Fondo Nacional de Salud) ó las privadas que se llaman ISAPRES. El copago de todas las intervenciones sanitarias de ésta enfermedad, es de 20% de su arancel. Entre éstas, se cuentan, la Hemodiálisis, Acceso Vascular FAV, Estudio Pretrasplante, Trasplante Renal, Tratamiento Inmunosupresor, etc.
    Las ISAPRES ofrecen planes de libre elección, es decir, se puede recurrir a cualquier prestador de salud. Sin embargo, para las enfermedades AUGE-GES, las ISAPRES sólo ofrecen una red cerrada, al prestador con el que tienen convenio.
    En mi caso, como afiliado a una ISAPRE, el prestador designado no me convenció, por lo que opte por el plan de libre elección. La selección del centro de trasplante es la decisión más importante que debes tomar, se deben elegir los equipos médicos más experimentados y los centros de trasplantes que tengan una reducida lista de espera. En los centros privados, la espera es menor, el procuramiento de órganos es más eficiente, por lo menos, esa es mi experiencia. (En Chile existe una lista única, el centro de trasplante que procura los órganos, se queda un riñón para sí y el otro puede ir a la lista de espera nacional, al que sea más compatible).
    Las garantías de salud del AUGE, en el caso del estudio de pre-trasplante, indica que se debe realizar dentro de 10 meses, desde la indicación del médico especialista (nefrólogo). Sin embargo, en el Sistema Público, la realidad dista mucho de lo prometido. En cambio en el Sistema Privado, te pueden hacer los exámenes en una semana, obviamente tienes que pagar por ello, con copagos de acuerdo al Plan de Salud de Libre Elección.
    El copago del trasplante renal en el AUGE es de un 20% del arancel que lo fija anualmente el Ministerio de Salud. El costo del trasplante es de aproximadamente US$6.400 y el copago US$ 1.280 (cambio a 667 US$/$Ch). Por el protocolo de inmunosupresión, que es de por vida, se pagan aproximadamente unos US$186 mensuales. Los grupos más vulnerables de FONASA obviamente no pagan nada y los sectores medios en tramos, según ingreso familiar.
    Hasta aquí, los costos del AUGE son más o menos similares, con los que tu mencionas. Sin embargo, la diferencia está en el Sistema Privado de Salud. El costo del trasplante renal en el centro de trasplante de mi elección fue de US$ 44.000, es decir 7 veces, el costo referencial del AUGE-GES. El copago fue de aproximadamente US$2.000 (< 5%), gracias a que tengo un buen plan y que solicite con anticipación el presupuesto del trasplante, para estimar más/menos los montos del copago.
    De lo anterior, se puede concluir que, en mi caso la diferencia entre el mejor centro de trasplante y el que ofrece el AUGE-GES fue de sólo US$720, un 56% más caro.
    En el caso de Argentina, por lo que comentas, no existiría tanta brecha de costos entre el Sistema Público y el Privado de Salud, y se podría inferir que el sistema público debiera acercarse a las prestaciones privadas.
    Por otro, la diferencia de US$ 4.000, por estar en un centro que te da la confianza, bien vale la pena pagarlo. Yo pague US$2.000, pero al final fueron US$ 4.000 en total.
    Los US$2.000 restantes, no corresponden a la intervención, sino que al costo de un medicamento carísimo que tuve que tomar por 3 meses, y que lamentablemente no lo cubre ningún plan. Se llama VALIXA, y es para prevenir la infección por Citomegalovirus. En mi caso particular, no soy portador del virus que es muy común en la población. Este virus siempre es el principal sospechoso del rechazo del injerto.
    Otro tema importante que debes considerar si el seguro de salud cubre el tratamiento inmunosupresor, el que debes cumplir sagradamente durante toda la sobrevida del injerto.
    En mi caso, pude acogerme al AUGE-GES, en esta etapa, como lo señale antes, pago US$ 186 mensuales (el doble del tratamiento de la hemodiálisis).
    El tratamiento, para que te vayas enterando es una triterapia, en mi caso: Prograf (Tacrolimus); MyFortic (Micofenolato Sódico) y Prednisona.
    El 15 de este mes, cumplí 10 meses del trasplante, estoy muy bien, son muchos los cuidados que se deben tener, especialmente los primeros meses y muchos los exámenes, pero amigo te va a cambiar la vida y puede que ni quieras seguir con el blog.
    La prioridad es estar en carrera.
    Te deseo lo mejor, un abrazo…
    Luis
    Coquimbo, Chile.

  6. ale said

    Hola Ale! conoci este blog por mi hija unos dias antes de ingresar a dialisis y mi hizo mucho bien me senti muy identificada con tus comentarios y con los de las distintas personas que escriben la dialisis me mejoro un monton ya que cuando ingrese habia perdido peso puesto que casi ni comia me daba asco todo era lo contaminada que estaba ingrese a dialisis en febrero de este año en marzo fui al hospital italiano a ver a la doctora imperiali que hace pre transplante turno que habia sacado mucho antes de dializar para averiguar como era el tema del transplante cuestion que ademas de averiguar todo para mi sorpresa me vine con un monton de papeles para presentar en mi obra social Swiss Medical para ver si autorizaban y me autorizaron todo y en mayo comence los estudios como soy del interior me instale una semana con mi hija en capital me hice todos los estudios indicados y todos los meses viajo por analisis porque ellos quieren todo de ahi aca no permiten que haga nada clinicamente estoy perfecta solo la pth elevada pero ahora comence con una medicacion y esta vajando la tengo en 600 y el 10 de este mes me avisaron que ingrese en lista de espera estoy super feliz estoy muy conforme con el italiano me alegro que estemos en el mismo lugar ojala que con la rapidez que me ocurrio todo consiga un riñon pero bueno a esperar te deseo lo mejor me encanta lo que haces porque no te das una idea la ayuda que brindas felicidades un beso ale

  7. Rocio said

    hola!!!! como estan??tengo 23 años me transplante hace 4años 10meses y 10 dias las hora no se lo digo porque es demasiado; pero con respecto al tema de la obra social yo no tube ningun problema al transplantarme surgieron despues cuando no me queria entregar mis medicamentos, cuando me inventaban boludeses(perdon por el vocabulario); me decian que no me podian dar mis medicamento porque se iva a romper la cadena de frio ciendo que mis medicamentos era y son solo pastillas, pero como lucho y luche para salir a delante con la maquina ensima (porque la maquina de dialisis depende de uno,nooo uno de ella y entiendanlo)la pelo por mis medicamentos aunque me tenga que quedar toda la noche en frente del edificio; porque es nuestro derecho como el de todos…como decia FAVALORO”” para que pagamso todo una vida la obra social si cuando la necesitamos no nos sirbe para nada,les abra pasado que en años no la usaron y la pagaron sin quejas; y cuando necesitas no te quieren dar nada””…saludos a todos los VALIENTE que llevan esa maquina a cuesta…les cuento que yo despues del transplante tube a mi primer hijo se llama Martino y es lo mas hermoso del mundo que me dio la vida despues del transplante…besosssss

  8. […] porque es uno de los tres centros asistenciales que me ofrecieron ellos mismos cuando sorteé (gracias a una abogada) la maniobra por la que pretendían hacerme pagar la diferencia entre los costos de un trasplante […]

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