Diario de diálisis

Crónicas, reflexiones y sentimientos de un paciente que comenzó un tratamiento de diálisis

ESPERANDO LA CAMILLA (IV)

Posted by Alejandro Marticorena en Martes, 6 mayo, 2008

Bien. Después de tanto esperar, finalmente llegó el día. Aquí estoy, redactando poco antes de la medianoche, a horas nomás de esta operación de glándulas paratiroides que, para qué negarlo, me tuvo algo ansioso.

Lo que siento ahora es una mezcolanza rara. Por un lado es como cuando tenía que dar un examen en la facultad. Por el otro, me recuerda a la ansiedad que se siente la noche previa a un viaje. De hecho, cuando se trata de una internación programada la cosa se parece bastante: se arma un bolso, se calcula qué ropa hará falta, cuántas mudas de ropa interior, que el cepillo de dientes y el dentífrico, que el shampoo, que cuántos días se estará fuera de casa, que los libros que uno quiere leer, etcétera.

Y con respecto al examen, acá la diferencia es que la cosa no depende quizás tanto de uno (en definitiva, estaré absolutamente dormido por la anestesia general, a Dios gracias) sino en todo caso de eventualidades que uno siempre espera que no se produzcan. No si son negativas, claro.

En esta última semana escuché la frase “quedate tranquilo que va a salir todo bien” varias, muchas veces. Y lo sé, claro. Y –como me decía una “blogger” amiga, Vanina Berghella, hace un rato chateando– “no te deseo que las cosas salgan bien, porque van a salir bien“. Pero a la vez el miedo es así: irracional. Se siente, aunque uno no sepa por qué (en el fondo, no hay motivos) y desde la razón algo nos grite que nos dejemos de joder y no seamos cagones, que no es una operación difícil ni riesgosa ni nada. Es casi una rutina para cirujanos especializados.

Pero el miedo es el miedo, es cualquier cosa menos racional, y entrar a un quirófano es una experiencia que demuestra claramente (por si alguien aún no lo sabe) qué quiere decir la palabra “soledad”. Creo que pocas veces una persona se siente más sola que cuando entra a un quirófano. Aún cuando la operación sea sencilla.

Pero en este punto bien vale la pena rescatar a todas y cada una de las palabras que la gente que me rodea me hizo llegar de las más diversas maneras: por escrito en este blog; con llamados; mensajes de e-mail y de texto a mi celular; en persona… es en momentos así en los que uno se da cabal cuenta de que le importa a otros, y de que esos otros realmente son… bastantes. Muchos. Desde mis propios familiares hasta compañeros de diálisis, pasando por compañeros de trabajo, amigos, la gente del grupo de teatro “Volver a ser pibes” que integro, vecinos y conocidos diversos, todos a su manera me supieron transmitir la fuerza necesaria para que mañana yo entre a esa sala con valentía.

Que no es ausencia de miedo, conviene aclarar. Ya se dijo alguna vez que valiente no es quien no teme, sino quien domina su miedo.

Gracias a todos los que me dieron las riendas para dominar mis temores, entonces.

En mi ausencia

Una cosita más: según me dijeron, deberé estar internado entre 4 y 7 días. Todo depende de cuándo sea el momento en que los niveles de calcio en la sangre se me estabilicen, luego de que me extraigan las glándulas que están generando el descalabro que motiva la intervención.

Pues bien, durante ese lapso le pedí a un entrañable amigo, Eduardo Betas, que los mantenga informados sobre cómo fue la operación, cómo voy evolucionando, y cuándo me darán el alta. De manera que él podrá contarles, luego de hablar conmigo por teléfono o en persona, cómo fue todo, e incluso responder comentarios.

Eduardo es una suerte de hermano que la vida me dio. Es la frase que para mí mejor lo define. Y creo que no hacen falta más presentaciones, ¿no?

Hasta la vuelta y gracias a todos.

En la foto, Eduardo Betas, a la derecha. Y para quienes no me conocen, aclaro que no soy el de la izquierda…

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3 comentarios to “ESPERANDO LA CAMILLA (IV)”

  1. carmen rios said

    caramba mi querido amigo me alegra mucho que todo saliera bien.recuperese.aqui yo por lo menos lo esperare,para que pronto me diga que se va a trasplantar.eso de la operacion fue un buen paso.que DIOS te cuide.y gusto en conocer a tu mejor amigo,a si sabremos de ti.carmen rios.maracaibo.venezuela

  2. oscar angel said

    hola, recien descubro el sitio. Soy periodista y me dialiso en la ciudad de San Luis desde el 4 de abril. Tengo 45 años y necesito contactarme con alquien que me asesore sobre cuestiones laborales y profesionales, leyes de trasplante, derechos, etc, etc. antes de dar a conocer mi situacion publicamente.
    gracias por escribirme y felicitaciones por la idea!!!

  3. Gabriela said

    En primer lugar me alegra q estes bien, pero me podes explicar porq t sacaron las glandulas (ya lei lo desequilibrio hormonal),Pero insisto por ?. . .esto de retirar la glándulas paratiroides no trae consecuencias como por ej:el bocio? .ok creo q esto ultimo no tenia importancia.LISTO.chau.bsos.

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