Diario de diálisis

Crónicas, reflexiones y sentimientos de un paciente que comenzó un tratamiento de diálisis

LA SAGA DEL TRASPLANTE, I

Posted by Alejandro Marticorena en Sábado, 29 noviembre, 2008

Hay una novedad muy importante de la que, paradójicamente, no hablé desde que ocurrió. O, mejor dicho, desde que comenzó a ocurrir. Y digo paradójicamente porque sucedieron muchas, muchas cosas a lo largo de ese “ocurrir”.

Y puedo decirlo, hoy por hoy, con pocas palabras: si todo sale bien, en unas semanas más habré entrado en lista de espera para trasplante renal.

¿Qué es esto? ¿Un periodista que no publica noticias que –en la prensa de la vida personal– harían detener las rotativas y darían lugar a ediciones extra?

Efectivamente. Uno nunca es profeta en su tierra, y en casa de herrero cuchillo de palo. Y como no me acuerdo de más refranes, quiero simplemente comenzar a contar la historia, en tiempo pretérito porque la parte más densa ya pasó.

Por suerte. Y esas dos palabras quizás contengan parte (sólo parte) de la explicación de por qué tardé tanto en contarlo, y por qué se me fue noviembre sin haber escrito un solo post.

Cómo comienza la saga del trasplante

Hay un post en este mismo blog del 8 de setiembre de 2006 donde (según recuerdo) toqué por vez primera la cuestión de las gestiones necesarias para llegar a ese objetivo: ser trasplantado.

Para que no sea necesario releerlo todo (es un poco largo) lo sintetizaré así: cuando tomé por entonces la decisión de comenzar con el tramiterío previo a la entrada en lista de espera lo primero que hice fue recurrir a mi prepaga (Galeno) para que me autorizara el presupuesto que yo solicité en el Hospital Alemán, ya que allí quería trasplantarme: me dializo allí, conozco a sus nefrólogos, etcétera.

Galeno me informó que ellos no cubren prácticas médicas nomencladas en lo que se conoce como “Plan Médico Obligatorio” (o PMO), tales como (claro) un trasplante, y que de eso se encargaría mi obra social, ASE, Acción Social de Empresarios. Nombre, de paso, que no guarda relación alguna con la naturaleza de mi trabajo, ya que estoy en relación de dependencia.

ASE, me enteraría tiempo después, tampoco se “ase” cargo. Me dijeron que obligatoriamente debería llevarles tres presupuestos, de centros asistenciales diferentes. Con algunas condiciones. Primero: que uno de esos tres presupuestos debía ser de un hospital público. Segundo, que ellos aprobarían el presupuesto más barato. Tercero, que si yo deseaba que me trasplantaran en un centro cuyo presupuesto excediera lo que ellos me cubrirían, la diferencia debía ponerla yo.

Instantáneamente, con esa agilidad que nos da a los argentinos la gimnasia de haber vivido décadas en un país que hace del “zafar” de las obligaciones (eludirlas) y de lo “trucho” (lo falso) casi una ideología y un estilo de vida, comprendí cómo se las arreglan muchas obras sociales argentinas para cerrar sus balances anuales con márgenes de rentabilidad más holgados que los que les corresponderían de cumplir con la Ley. O, dicho con más propiedad, que los que les corresponderían si en nuestro país existiese alguna clase de control efectivo y real sobre ciertos temas, como por ejemplo el comportamiento de obras sociales y empresas de medicina prepaga.

Reconozco que la noticia fue un golpe duro de digerir. Y me paralicé. Luego de eso (habrá sucedido a fines de 2006 o inicios del año siguiente) pasaron meses enteros en los que incluso mentalmente no volví a tocar el tema. No de los trasplantes en general, porque de eso he hablado bastante en este blog, pero sí del mío.

¿De cuánto estamos hablando?

A pesar de eso, sí averigüé cuáles eran los costos. Siquiera como para saber de cuánto estábamos hablando, pedí presupuestos en el Hospital Alemán (privado) y en el Hospital Cosme Argerich (público). En este último, recuerdo que por ese entonces –fines de 2006 o principios de 2007– el presupuesto rondaba los 20.000 pesos (unos 7.000 dólares). En el Hospital Alemán ascendía a los 34.000 pesos (más de 11.000 dólares)

Conclusión: si yo quería trasplantarme en el hospital en cuyo centro me dializo, debía pagar nada más y nada menos que la módica suma de 14.000 pesos (casi 5.000 dólares) de mi malnutrido bolsillo, que era la diferencia entre lo que me cubría la obra social ASE y el costo de un trasplante renal en el centro asistencial elegido por mí.

Lindo chiste, ¿verdad?

En el próximo post les cuento cómo siguió esta saga. No se pierdan el próximo capítulo de esta apasionante historia.

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10 comentarios to “LA SAGA DEL TRASPLANTE, I”

  1. natividad said

    Hola Alejandro.
    Soy enferma renal desde hace muchos años y estoy interesada en buscar documentación -libros- sobre experiencias de enfermos renales, en especial, sobre la dieta. Tengo referencia de una autora argentina, que publicó un libro:”sal, si puedes”. Estoy muy interesada en saber si está colgado en la red o la manera de ponerme en contacto con la autora. Dándole las gracias anticipadamente, un saludo

  2. ¡¡¡Estoy esperando ansioso el próximo post!!!
    No me hagas desear de esta manera!!!!

  3. Nacha said

    Hola Alejandro:
    En primer lugar FELICITACIONES por la pagina, tenia conocimiento de ella pero nunca habia entrado, es muy buena y creo que muy util.
    Te cuento que soy licenciada en enfermeria y que hace 12 años que trabajo en hemodialis en Bahia Blanca en un centro privado, y realmente me gusta mucho la nefrologia.
    Pero en realidad lo que quiero compartir con vos y tus seguidores es mi historia de amor con Exequiel.
    Hace 6 años que nos conocemos 4 que salimos y 3 que vivimos juntos.Y somos muy felices.El es paciente y yo enfermera…aunque ya no su enfermera, ahora soy su mujer.
    Te contaria muchas cosas y todo en detalle, pero tengo miedo de aburrir.
    Solo me parecio interesante que los que sufren de alguna enfermedad sepan que a veces no son todas palidas y que a veces la vida te ofrece oportunidades en la adversidad como conocer el amor de tu vida.
    Y en este caso quizas tambien la posibilidad de transplantarse puesto que lo hiba a hacer con su hermana pero no se pudo entonces ahora me voy a hacer los estudios yo para ver si puedo donarselo.
    Bueno, simplemente esa es nuestra historia,si en algo puedo ayudar en tu pagina me haria muy feliz hacerlo, no tenes mas que pedirme lo que nesecites.
    Un abrazo y toda la mejor onda!!!!
    NACHA

  4. Rosaly said

    Realmente “interesante”…Uno se vá encontrando con cada cosa en este “camino”…Pero no te dejes abatir, el fin es lo que importa: trasplantarse, sea con quien sea.
    Como te conté un tiempo atrás (2 meses)entré en la lista nacional aqui en Chile a espera de un riñon donante cadaver. El tiempo de espera promedio es de 3 años – me cuesta contener las lágrimas…y mi nefrólogo acaba de decirme en la semana pasada que él no me trasplantará, será la persona “de turno”.
    Lamentablemente me siento una hoja llevada por la corriente, sin iniciativa de nada porque me han cerrado muchas puertas.
    Ni sé cómo sigo sonriendo, chacoteando en las dialisis y pensando seriamente en hacer dialisis peritonial para estar con más tiempo y manos libres.
    Éspero anciosa la continuación de tu “saga” y más adelante te contaré de la mía.
    Un gran abrazo y…suerte!!!!

  5. lucila said

    hola soy transplantada de un riñon desde hace 9 años le doy gracias a dios y a la virgen del valle a jose gregorio hernandez y en espoecial a mi valiosisma madre por regalarmela vida en dos oportunidades desde mi transplante e sido una persona muy optimista y le di la gran felicidad a mi madre de entregarle mi titulo ya que esto no afecto mi condicion de vivir completamente como las demas personas debemos de tener siempre esperanza y estar positivos en nuestra alegre vidas …… te amo mami

  6. mi deseo es ver a mis hijos y a mi felices pero todos los dias es un sufrimiento constante por los problemas economicos que vivo a tal extremo que no puedo ni enviar a mi hija ultima al colegio y ya tiene 11.un dia me hicieron una exploracion al riñon `pr lo que se que los dos estan en magnificas condiciones mi deseo es vender uno para poder hacer felices a mis hijos,solo pido me ayuden a condeguir una persona con las posibilidades economicas para que lo pueda comprar.Si eso es ser malo e ir encontra de la vida juzgenme pero la situacion es tan dificil que no se que hacer solo gano de 200 soles a 300 si eso alcanza para pagar casa luz agua gas comida educacion diganme como lo hacen

  7. […] LA SAGA DEL TRASPLANTE, I […]

  8. ayudame said

    hola me llamo eydin tengo 27 años,y no quiero hacerme la dialisis,tengo mucho miedo y me han dicho que solo puedo durar 4 años con vida si no me dona el riñon,yo tome la desicion de quedarme asi y soy muy humilde por lo tanto voy a disfrutar mi vida al maximo gracias por escucharme

  9. […] allí“, y por ese motivo debí recurrir a ASE, quien –también luego de un tironeo que relaté acá– accedió a cubrirme los costos del trasplante, cuando se realice, en el Hospital Italiano de […]

  10. […] suena lógico, ¿no? ASE se debe hacer cargo de los costos del trasplante y estudios anexos (esto lo detall0 mejor aquí) porque Galeno no está legalmente obligada, pero aquella sí. Pero si hubiere estudios que no […]

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