Simplemente escribo como para cerrar el año y despedir este 2007 que, de cualquier modo, tuvo cosas positivas. La más importante de ellas, claro, es que puedo seguir adelante con mi vida gracias a la diálisis.
Y es así: por más que a veces uno putea contra el tratamiento. Pero es gracias a él que, dentro de lo que se puede, uno conserva la salud.
Además quería aprovechar para enviar un gran y afectuoso saludo a todo el personal del Centro de Diálisis Fresenius Medical Care del Hospital Alemán de Buenos Aires. Durante los 17 meses que llevo de tratamiento ellos han sido los responsables de cuidarme, en definitiva, cada cual desde su puesto, cada cual cumpliendo con su función.












Todo comenzó con el participante David Almeyda, peruano, quien escribió a Diario de Diálisis con