Diario de diálisis

Crónicas, reflexiones y sentimientos de un paciente que comenzó un tratamiento de diálisis

LOS IMPACTOS PSICOLÓGICOS

Publicado por Alejandro Marticorena en Miércoles, 11 octubre, 2006

Ayer dejé “picando” una cuestión que merece un comentario aparte. Me refiero a cómo impacta la vivencia de las cosas que me están pasando en la psicología de uno.

Valga la aclaración de que no me estoy refiriendo ni a la psicología profunda ni a nada estrambótico. No: me refiero, simplemente, a –por llamarla así– la “psicología de la vida cotidiana”.

En mi caso, y como comenté en el post anterior a éste, la cosa tiene dos aristas. Una, la más importante, el tratamiento de hemodiálisis en sí mismo. Pero, además, se le suma la (por ahora) incógnita de que en un mes perdí siete puntos de hematocrito (cayó de 29 a 22, cuando lo normal es entre 38 y 40) y hasta ahora nadie supo explicarme qué está sucediendo.

Es cierto que se puede hacer una salvedad. Un paciente con mis características (insuficiencia renal crónica y en hemodiálisis) nunca llegará a un hematocrito “normal”. De hecho, una de las funciones del aparato renal es regular la producción de glóbulos rojos. Recordemos que el hematocrito es el índice que mide su concentración en el plasma sanguíneo. Por consiguiente, la disfunción renal afecta, como es obvio, a la producción de glóbulos rojos y es lógico, entonces, que el hematocrito no alcance los niveles considerados normales. Sin embargo, y según lo que el coordinador del Centro de Diálisis me dijo, un hematocrito “óptimo” debería rondar los 33 puntos. “Ése es nuestro objetivo”, me dijo hace unos 20 días.

Pero el hecho es que, hoy, tengo un hematocrito más bajo que el que tenía cuando ingresé en diálisis, el 10 de julio pasado. Y, sin embargo, en la mera observación “clínica” los médicos no encuentran nada raro. Me refiero a los signos observables a simple vista: color de la piel, semblante, color de la parte interna de los párpados inferiores, color de las uñas, etcétera. “No parecés un paciente con 22 de hematocrito. Es extraño”. Esas palabras, pronunciadas por un médico nefrólogo que, además, el el coordinador del Centro de Hemodiálisis del Hospital Alemán suenan, cuando menos, inquietantes.

Y antes de continuar, una aclaración: no se trata de un erroer de medición. Claro, es lo primero que pensé: algo falló en el análisis. Pero no. Lo repitieron tres veces, y en sitios diferentes (en el Centro de Diálisis, y en los laboratorios del hospital). Y los valores eran prácticamente los mismos.

El asunto es que esto, evidentemente para mí, está impactando en mi psicología. ¿En qué lo noto? En algunas cosas. Principalmente, dificultad para concentrarme, lo cual queda muy en evidencia en mi trabajo. Es frecuente que me cueste horrores organizar un día normal de trabajo, administrar los tiempos, establecer órdenes de prioridades, etcétera.

Pero además, en el resto de mi vida cotidiana también lo noto. Cuesiones que, normalmente, son pequeños inconvenientes (no encontrar las llaves; olvidarme de pagar impuestos, y cosas así) se transforman en problemas mayúsculos. Y ya que menciono el tema de los olvidos, es notable cómo se profundizaron en el último mes. Alguna vez escuché que los conflictos emocionales generan dificultades con la memoria, en sentido de no poder recordar, por ejemplo, nombres de personas a quienes no se ve hace tiempo. Exactamente eso me está pasando. Es como un bloqueo, se manifiesta como la sensación de que allí, donde en la memoria debería “figurar” ese nombre tan recordado antes, hay ahora como un espacio vacío o, mejor dicho, una serie de letras ilegibles, borrosas, como escritas en un papel mojado y arrugado.

Éstas son las cuestiones, he venido pensando, en las que uno se siente realmente solo. Estos asuntos no son tenidos en cuenta por ninguna obra social. Los médicos tratantes, salvo honrosas excepciones, no suelen fijarse en el estado psicológico del paciente, cómo lo impactan a nivel emocional ciertos problemas medianamente serios de salud. Y, a la larga, en mi opinión personal estamos hablando quizás de un asunto clave en la recuperación: el estado anímico, la entereza, el optimismo. Si es cierto aquello de “men sana in corpore sano“, que nos mencionaban en la escuela durante las clases de educación física, más ostensible resulta en casos donde la salud física está comprometida.

Es como sostienen los orientales: todo, y más aún el cuerpo y la mente, forman un sistema armónico donde todo está interrelacionado. La disfunción de uno de los elementos afecta, de una manera u otra,  el funcionamiento de los demás.

Faltaría que el sistema de salud argentino comprendiera esto. O, más importante aún, que hiciera algo concreto. Siempre queda la psicoterapia como alternativa, es cierto. Pero aquí estoy hablando de otra cosa, me parece.

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12 comentarios hacia “LOS IMPACTOS PSICOLÓGICOS”

  1. Andi escribió

    Ale,
    por todo lo que tenemos que transitar! parece increible que la vida sea tan intensa. cada recodo es un misterio y un desafio. aqui estamos, entrecruzados en este instante, dandonos animo (nosotros a vos y vos a nosotros)para que las cosas nos resulten mejor. creo en la fuerza de eso, ale, asi que te mando lo mejor de mi energia. un besote.

    andi

  2. diariodedialisis escribió

    Muchas gracias, Andi. Es cierto, es muy como vos decís. Ustedes me dan ánimos a mí, y yo (intento, al menos) a ustedes. Gracias por escribirme.

    Alejandro Marticorena.

  3. sabes no me asusta la posibilidad de tener que hacerme una dialisis me parece que exageran todo , por el temor inminente de la muerte.

  4. Luján escribió

    Alejandro:

    Hace aproximadamente un mes que encontré tu blog buscando cosas interesantes sobre diálisis en Internet.
    Soy psicóloga y trabajo hace 8 años con pacientes en diálisis. Los últimos tres en Fresenius Bahía Blanca.
    En este centro tenemos un boletín mensual con infomación, cumpleaños, espacio literario, etc. El mes pasado publiqué en él la dirección de tu blog porque me pareció sumamente interesante tu iniciativa.
    Ya intenté escribirte antes y nunca logro que salga la carta. Espero que esta vez sí porque a pesar de que ya me había resignado a no comunicarme, al encontrar tus comentarios en este apartado me fue imposible no intentarlo una vez mas.
    Espero que hayas logrado hablar con el psicólogo de tu centro acerca de este impacto en lo que denominás “psicología de la vida cotidiana” porque efectivamente quienes ocupamos este puesto en los centros de diálisis no tenemos como objetivo adentrarnos en las entrañas de tu complejo de Edipo pero sí ayudar a reducir la ansiedad que produce la enfermedad y el tratamiento (que cuando se torna generalizada produce los síntomas que referís)utilizando la
    misma herramienta que te inspiró a generar este blog: LA PALABRA.
    Teniendo en cuenta la fecha de este comentario y la prolífica producción que has tenido desde entonces, sospecho que algo de esa angustia se ha podido reducir traducida en anécdotas y enlazada a otros.
    Ojalá mis pacientes busquen y contacten tu sitio. Mi correo a tu disposición.
    Atte
    Luján.

  5. diariodedialisis escribió

    Hola, Luján. Fue una grata sorpresa encontrar tu comentario. Me interesa mucho que estemos en contacto a partir de ahora. Si bien –es cierto– mis niveles de ansiedad se redujeron un poco, no desaparecieron.

    Te agradezco enormemente la inclusión de mi blog en ese boletín informativo (muy buena iniciativa, de paso: en Buenos Aires no tenemos nada así) y espero que continúes siguiendo los contenidos de este blog.

    Un cordial saludo y gracias por escribirme.

    Alejandro Marticorena.

  6. Andrea escribió

    Me pareció muy interesante la propuesta de Alejandro y lo que ella promueve. Querría conectarme con Luján pues tambien soy psicóloga y hace muchos años que transito por este territorio médico. Me gustaría un intercambio de tipo profesional, ya que la sensación de soledad no es menor.Vivo en San Francisco (Córdoba).
    Muchas gracias!
    Andrea

  7. Hola, Andrea, simplemente para decirte que ya le escribí a Luján Montenegro para que se contacte con vos.

    Un beso y gracias por escribir.

    Alejandro Marticorena.

  8. Rosaly escribió

    Alejandro, yo tb paso por lo mismo aqui en Chile y me dialiso hace poco.
    Si bien soy brasileña y parezco siempre de buen ánimo, la enfermedad, las muchas horas desaprovechadas en dialisis y la misma idiosincrasia chilena tiran mucho para abajo.Busqué la sicóloga del Centro de Dialisis pero lo único que hace es escuchar y no habla nada en concreto, no responde dudas…
    Da la impresión de que dan todo por sabido o temen embarrarla más con decir la verdad.
    Me gustó mucho conocer tu iniciativa porque es clara, limpia, abierta, sin miedos y buscando empaparse del tema para poder sobrellevarlo.
    Dejé un poco de mi experiencia inicial en “contá tu historia” ojalá te guste.
    Cuanto a los hematocritos me dijeron que la misma máquina de dialisis en mayor o menor grado los destruye. A mi me hacen un tratamiento de fierro activado injectable porque en capsulas no esta siendo absorvido. Consultelo. Un gran abrazo desde Santiago.
    http://mujercon2sombras.blogspot.com/

  9. Respuesta al comentario 8. Rosaly, te agradezco mucho por los elogios. Sí leí tu historia, y aprovecho para pedirte que sigas adelante con la parte que falta. Respecto del hierro, efectivamente a mí también me lo inyectan periódicamente, además de eritropoyetina.

    Me alegro de que también tengas un blog, y a propósito, ¡envidiable cómo duerme tu gata en la foto!

    Finalmente, respecto de la atención psicológica, creo que eso simplemente demuestra que no cuialquier psicólogo está en condiciones de tratar con pacientes renales. O pacientes, a secas. ;-)

    Te mando un beso y gracias por escribir.

    Alejandro Marticorena.

  10. Diego escribió

    Necestiaria contactarme con la dra Montenegro. gracias,
    Diego.

  11. Dolly Saldías escribió

    Hola Alejandro: Es muy interesante haber encontrado tus comentarios. Vivo en Arica, Chile, soy psicóloga y trabajo algunas horas en un centro de hemodiálisis. hacen 6 meses.El trabajo en este ambito es muy complejo, ya que inciden muchas variables en el estado anímico de los pacientes. Una de las principales, es la estructura de personalidad individual. Se ven pacientes totalmente abatidos, mientras que otros están llenos de motivación hacia el futuro.Otro factor es la confianza que el paciente tiene en el equipo profecional que lo atiende y el conocimiento que tenga acerca de su patología. Se les debe explicar con la mayor claridad de qué se trata la hemodiálisis.
    A Rosali, quiero decirte que comprendo tu frustración, tal vez has puesto grandes espectativas en el tratamiento psicológico, lamento que no encuentres el apoyo esperado,`no sé cuanto tiempo hace que ves a la psicóloga, pero todo esto requiere de tiempo.Espero que les vaya mejor a todos. Con amor.
    Dolly.

  12. sandra escribió

    hola quiero una charla sobre la frustacion en pacientes con insuficiencia renal por favor ayudame

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